Qué tiempos aquellos en que nos conocíamos casi todos, en persona o de vista. Los de La Eliana tranquila, las calles de monte con pinos. La explanada de Espiral, el naranjal por El Lago, la casa de la bruja, el cortijo y el rancho de Hendaya, la estación rancia de Montesol, sin asfaltar, sin luz, con aquel frescor que emanaba la tierra y los árboles, la gente por las calles de paseo, sin tráfico, el Doris,,el bar de los jubilados, Florida, San Francisco, Espiral, Eclipse, Clip en Liria, Dust en Liria, Don Julio, el autocine de Vallbona, Galaxie.
Menuda nos ha caido con los centros comerciales y tiendas, y todo el ocio chapado, solo restaurantitos. Que asco de progreso. Me voy a dar un paseo con el coche por los chalets y me encuentro 90 coches por las calles, vas dando frenazos. Un millón de inmigrantes en Valencia y 25000 valencianos que se han venido a La Eliana. La masificación urbanistica creo que es cuestión de carcel, yo metería en la carcel a más de uno y hubiera prohibido la construcción hace 10 años. Con la ciudad de Valencia antigua ha pasado lo mismo. Si te cuento que yo lavava la vespa en la acera con un pozal ¿te lo crees?. No había tráfico por las mañanas. Daba gusto ir con la Vespa sin casco a la playa, zona de los pijos, no inmigrantes y ciclados que hay ahora.
Aquellos aterdeceres tranquilos aquí y allí, ahora hay un estruendo al atardecer como el de las 7 de la mañana, que retumba y tiembla toda la Eliana,
pa morirse.
Un abrazo, J.
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