domingo, 2 de mayo de 2010

"Momentos Estelaresssss en la red" Con....

DEDICADO A LAS MADRES


Todo lo que siempre necesité saber, lo aprendí de mi Madre:

Mi madre me enseñó a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO:

'Si os vais a matar, hacerlo afuera. Acabo de terminar de
limpiar!'

Mi madre me enseñó RELIGIÓN:

'Reza para que esta mancha salga de la alfombra.'

Mi madre me enseñó RAZONAMIENTO:

'Porque yo lo digo, por eso... y punto!!!!'

Mi madre me enseñó PREVISIÓN:

'Asegúrate de que llevas ropa interior limpia, por si tienes un
accidente.'

Mi madre me enseñó IRONIA:

'Tú sigue llorando, veras como te doy una razón para que llores de
verdad.'

Mi madre me enseñó a ser AHORRATIVO:

'Guárdate las lágrimas para cuando yo me muera!!!'

Mi madre me enseñó OSMOSIS:

'Cierra la boca y come!!!!!'

Mi madre me enseñó CONTORSIONISMO:

'¡Mira la suciedad que tienes en la nuca, vuélvete!'

Mi madre me enseñó FUERZA Y VOLUNTAD:

'Te vas a quedar sentado hasta que te comas todo.'

Mi madre me enseño METEOROLOGIA:

'Parece que ha pasado un huracán por tu cuarto.'

Mi madre me enseñó VERACIDAD:

'¡¡Te he dicho un millón de veces que no seas exagerado!!'

Mi madre me enseñó MODIFICACION DE PATRONES DEL COMPORTAMIENTO:

'Deja de actuar como tu padre!!!!!'

Mi madre me enseñó habilidades como VENTRILOQUIA:

'No me rezongues, cállate y contéstame: ¿por que lo hiciste?'

Mi madre me enseñó LENGUAJE ENCRIPTADO

'No me, no me... que te, que te...'

Mi madre me enseñó técnicas de ODONTOLOGIA:

'Me vuelves a contestar y te estampo los dientes contra la pared!!!'

Mi madre me enseñó GEOGRAFÍA DE ESPAÑA:

'¡Como sigáis así os voy a mandar a uno a Cádiz y al otro a La Coruña!'

Mi madre me enseñó BIOLOGÍA:

'¡Tienes menos cerebro que un mosquito!'

Mi madre me enseñó LÓGICA:

'Mamá, ¿qué hay de comer?'' ¡COMIDA!'

Mi madre me enseñó RECTITUD:

'Te voy a enderezar de un tortazo!!!'

¡¡¡GRACIAS MAMA!!!....


Madre solo hay una....


LA IMAGEN DE MAMÁ

A los 4 años: '¡Mi mamá puede hacer cualquier cosa!'

A los 8 años: '¡Mi mamá sabe mucho! ¡Muchísimo!'

A los 12 años: 'Mi mamá realmente no lo sabe todo....'

A los 14 años: 'Naturalmente, mi madre no tiene ni idea sobre esto'

A los 16 años: '¿Mi madre? ¡Pero qué sabrá ella!'

A los 18 años: '¿Esa vieja? ¡Pero si se crió con los dinosaurios!'

A los 25 años: 'Bueno, puede que mamá sepa algo del tema...'

A los 35 años: 'Antes de decidir, me gustaría saber la opinión de mamá.'

A los 45 años: 'Seguro que mi madre me puede orientar'

A los 55 años: 'Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar?'

A los 65 años: '¡Ojalá pudiera hablar de esto con mi mamá!'

Feliz día de las Madres

Premi tró de bac pa'lautor


Desde la Impotencia

Escribo esto desde la incredulidad y la impotencia, pero también desde la decepción y el dolor que me produce la manera de obrar de un país que, de nuevo, me sorprende desagradablemente y diezma un poco más mi confianza en la justicia. 

En esta ocasión, no se trata de un crimen tremendo que queda pseudoimpune en base a esta o aquella ley (que los hay, y son "sangrantes"), esta vez se trata de algo "pequeño" que pasa inadvertido para la opinión publica y los medios, pero que, al igual que los casos mas televisados, pone en entredicho la justicia de este país. 

El caso al que me refiero es el de un ser anónimo, pequeño y valiente, una mujer que ya hace años cumplió los 65, menuda y frágil, y, para quienes la conocen (que no son pocos), gran persona, buena vecina de Madrid y respetuosa ciudadana. Su nombre, Pilar D.L., y su caso, el que sigue: 

Pilar nació con el lastre de un intenso amor hacia los animales (y digo lastre, porque en este país, los animales lo tienen crudo por mucho que nos digamos pertenecer a Europa). Con los años, mucho esfuerzo, un profundo conocimiento y organización, esta mujer ayudo a poner en marcha programas de control de colonias felinas, importadosde países desarrollados, con el fin de minimizar las molestias que pudieran causar los gatos callejeros, mediante la esterilización y el mantenimiento saludable (incluida la alimentación) de dichos felinos, con la ventaja añadida que supone disponer de un "raticida natural" inocuo y de primera magnitud. 

Su aportación, dedicación y buen hacer se cristalizaron en la firma de convenios, a través de la asociación de la que es miembro, con autoridades oficiales, que apoyaban y permitían tal labor de manera institucional en un recinto emblemático de Madrid. Sin embargo, esta labor se ha visto reiteradamente obstaculizada por ciertos individuos que ejercen, como si de "sheriff" se trataran, el oficio de vigilantes o agentes del mencionado recinto, haciendo oídos sordos al permiso y carne para tal fin del que Pilar dispone lícitamente. 

La hostigacion continuada de uno de estos individuos, que se plasmaba en apercibimientos y denuncias por alimentar a los gatos objeto del convenio, llego hasta tal punto que, en cierta ocasión, Pilar fue zarandeada por el agente, ocasionándole dolor en su hombro, dada su edad y su frágil y menudo cuerpo. Estos hechos fueron debidamente denunciados, pero, ante la falta de pruebas, el agente -hombre alto, fornido, joven y presunto boxeador aficionado- salio absuelto. 

Un año mas tarde, Pilar fue denunciada en comisaría por este mismo agente aduciendo que Pilar se acerco a el insultándole y diciéndole que iba a acabar con el e iba a conseguir que le echaran de su trabajo, manifestando, además, que la buena señora mantenía habitualmente una actitud agresiva y de acoso con los agentes del recinto. 

El juicio se celebro hace unas semanas. Pilar acudió con el convenio que la acreditaba para alimentar y gestionar las colonias felinas del recinto, así como con una carta escrita por el "jefe" del agente en la que manifestaba que, en ningún momento, Pilar le había solicitado el cese del agente en cuestión, ni le constaba que hubiese realizado insultos hacia la misma persona u otras. 

Sin embargo, y para sorpresa de todos los que conocemos el caso, el fallo del juicio fue condenar a Pilar, como responsable de una falta de amenazas, a la pena de 10 días de multa con una cuota diaria de 6 euros. Una multa leve, se paga y ya esta, pensaran algunos; pero una condena injusta, pensamos muchos. ¿Quizás sea porque la "victima" acudió acompañado por dos incondicionales compañeros de trabajo? Quien lo diría, una mujer mayor, de frágil tamaño y escasa estatura, ha logrado amedrentar a un hombretón joven y entrenado… Señores, seamos serios, esto no se lo traga nadie. Esto apesta. 

Con gusto pondríamos muchos de nuestro bolsillo esos 60 euros, pero Pilar no quiere. Y no quiere porque lo que ella desea es solo justicia, esa por la que clamamos los españoles y que, en los últimos tiempos, ha mermado su credibilidad entre la opinión publica. El caso de Pilar es un caso pequeño, anónimo, pero no por ello menos injusto. 

Si alguien quiere conocerla y animarla, su teléfono móvil es: 637 15 84 04. 

Fdo, 

Una española (y animalista) muy defraudada